miércoles, 25 de mayo de 2011

Frustración Estudiantil

Me encanta llegar al instituto para hacer un examen que en clase se dijo que era a las seis y media de la tarde y que el profesor me diga que es a las nueve y que lo sabe todo el mundo, cuando en realidad sólo había informado a tres personas. Me encanta, podría haber estudiado más, pero no, me toca volver a casa para luego tener que volver al instituto para estar haciendo un examen. Un examen del que saldré a las diez y media de la noche, llegaré a casa a las once y me tendré que poner a estudiar para el examen del día siguiente sin apenas haber ni cenado. Me encanta que me vacilen de esta manera en el instituto.
Porque me encanta también preguntar qué día darán las notas y que la jefa de estudios y todos los profesores te respondan "la evaluación es el 23". ¿Es que a caso no comprenden que queremos saber el día de la entrega de notas y no el día que ellos tienen la evaluación? Si son tan listos como para haber llegado a profesores... ¡por qué no son capaces de darnos una respuesta a una pregunta tan sencilla? ¿Tan difícil es responder a la pregunta "qué día se dan las notas"?
Esta es la inteligencia de los profesores de mi instituto. Personas que hoy te dicen que ya no puedes volver a asistir a clase y que al día siguiente te dicen que jamás te han dicho eso, gente que no es capaz ni de responder a la pregunta más sencilla, profesores que te dicen que a la mañana siguiente tendrás las notas en el tablón de anuncios y que se olviden de ponerlas...
Quizá esto esté escrito en un momento de calentón, pero os aseguro que es todo cuanto pienso. Porque ya son como ocho años soportando a profesores que no explican, que te suspenden aunque respondas bien, profesores que aprueban a alumnos que ni siquiera se han presentado al examen...
Sinceramente, en el instituto en el que estudio hay muy pocos profesores que valgan realmente la pena y que sepan impartir clase correctamente.



Firmado: Paloma García Villar
Vigo, Pontevedra 

Niñatas Que Se Creen Diosas

Estoy harta de la falsedad de esa niñata que en realidad se cree una diosa. Harta de que por delante te ponga la carita inocente y que luego en una discusión insulte a alguien que no está presente con el simple objetivo de hacer daño.
Harta de esas niñatas que aún no tienen  la mayoría de edad y que van por ahí con pintas de prostitutas cuarentonas. Niñatas que se creen divinas por ser unas hipócritas que acabarán viviendo solas y amargadas. Niñatas capaces de regalar a sus hermanos para poder hechar un polvo. Niñatas que se creen diosas porqué están a punto de alcanzar la mayoría de edad. Niñatas que se creen diosas que lo único que hacen es provocar el mal ageno para beneficiarse, pero con eso tan sólo lograrán la soledad eterna...


Firmado: Paloma García Villar
Vigo, Pontevedra

domingo, 22 de mayo de 2011

Novia De Un Asesino

¿Qué pensaría la gente de una persona que tiene una relación amorosa con un conocido asesino? ¿Me aceptarían por ser la novia de un asesino?
Mi nombre es Brisa Malcut y, yo, soy la novia de uno de los asesinos más conocidos de mi país. Os contaré como comenzó todo…
Era 13 de julio y un joven de dieciséis años llamado Axl Klaus cometió el que sería el mayor error de su vida. Siendo un adolescente adicto a los videojuegos y con pocos amigos, esa tarde cogió una de las escopetas de caza de su padre y, sin ningún tipo de piedad, disparó a su madre, a su padre y a su hermana pequeña de apenas tres años. Después de cometer tal violenta acción salió de la casa y se entregó en la comisaría más cercana. La policía no daba crédito a lo sucedido y para el país fue sorprendente conocer tan cruel asesinato. El joven Axl Klaus fue sometido a diversos tipos de análisis psicológicos y se le fue diagnosticado un grave desorden psicológico. Tres meses más tarde, Axl Klaus fue juzgado y condenado a ocho años de prisión en un centro penitenciario para menores.
Axl Klaus de esa condena, tan sólo cumplió siete años, seis meses y catorce días. Siete años más tarde de haber cometido los asesinatos fue puesto en libertad bajo vigilancia. Tras llevar dos años libre, se le quitó la vigilancia y el joven Axl Klaus, de ahora 25 años de edad, fue libre por completo.
El tiempo pasó y tras las diversas agresiones recibidas por el joven, la policía decidió que había que ocultar la identidad del muchacho. Mediante cirugía fue modificado su rostro y la policía le creó una nueva identidad. Ahora ya no era Axl Klaus, sino Bogan Pein. Bogan Pein se trasladó a otra ciudad, lejos de su ciudad natal. Y allí dio comienzo su nueva vida. Al principio el joven sufría graves trastornos debido a su cambio de rostro, pero con el tiempo y con la ayuda de un experimentado psiquiatra, lo superó. Una vez que Bogan Pein se adaptó por completo a su vida comenzó a estudiar la carrera de criminología. El joven quería ser capaz de evitar que los jóvenes cometiesen errores como el de él. Empezó los estudios con ya 26 años de edad y en su clase conoció a una joven llamada Brisa Malcut. La muchacha tenía 21 años y empezaba, al igual que él, a estudiar la carrera. Brisa Malcut había estado hablando con él desde el primer día, ya que eran compañeros de mesa.
El tiempo fue transcurriendo y Brisa y Bogan se hicieron muy buenos amigos. Quedaban para estudiar, hacían trabajos para la facultad juntos, salían, iban al cine… Así pasó, apenas sin que ellos se diesen cuenta, el primer año de carrera y dieron comienzo las vacaciones de verano.
Durante el verano los jóvenes continuaron viéndose y surgió el amor entre ellos. Brisa y Bogan comenzaron así un 13 de julio una relación amorosa, aparentemente normal.
La relación seguía cuando dio comienzo el segundo año de carrera. Brisa y Bogan se amaban, pero el muchacho escondía un secreto muy importante. Bogan no soportaba mentir a Brisa, por lo que una noche, se lo confesó todo. Le contó la verdad. Le dijo que aquel no era su verdadero rostro y que su nombre era en realidad Axl Klaus. Brisa conocía aquel nombre, lo que había hecho y también su rostro gracias a la televisión. Pero a la joven nada de aquello le importaba y le explicó a su novio que ella se había enamorado de su mente y que le gustaba tal cual era, no le importaba lo que hubiese sido en el pasado. Brisa estaba enamorada del muchacho y creía que por un cambio de rostro o de nombre la mente de una persona no cambia…
Esta es la historia de cómo yo, Brisa Malcut, me enamoré del asesino Axl Klaus. Un joven inteligente, cariñoso y que, a pesar de su gran error, es un muy buen chico y cada día lamenta lo sucedido hace ahora 39 años. La gente continua creyendo que su nombre real es Bogan Pein, ya que decidimos no contar la verdad para que Axl pueda vagar tranquilo entre nosotros y no sufra agresiones. En cambio, siempre me pregunto… ¿qué habría pasado si mi familia conociese la verdad?

Firmado: Paloma García Villar
Vigo, Pontevedra